El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, en recuerdo de la lucha histórica de las mujeres por la igualdad de derechos, inspirada en movimientos obreros y sufragistas del siglo XX. La fecha específica proviene de las protestas de mujeres rusas en 1917 bajo el lema “Pan y Paz”, que marcaron un antes y un después en la historia mundial.
Aunque la Organización de las Naciones Unidas formalizó esta conmemoración en 1975, el movimiento que le dio origen comenzó casi 90 años antes, cuando mujeres de Estados Unidos y Europa exigían el derecho a votar, mejores salarios y condiciones de trabajo dignas. Esta es la historia del Día de la Mujer.
¿Qué es el 8 de Marzo?
No es una celebración, sino una conmemoración de protesta y lucha. Es un día para reflexionar sobre los avances alcanzados y los desafíos que siguen vigentes en la búsqueda de igualdad de género.
El movimiento que encendió todo: Nueva York, 1908
A finales del siglo XIX y principios del XX, las mujeres trabajadoras estaban hartas. En las fábricas textiles de Nueva York, las mujeres ganaban salarios que apenas llegaban a la mitad de lo que ganaban los hombres, trabajando de 12 a 16 horas diarias. Sin derecho a voto, sin derecho a sus propias cuentas bancarias, sin formación profesional. Eran ciudadanas de segunda clase.
El 28 de febrero de 1909, el Partido Socialista de Estados Unidos organizó el primer Día Nacional de la Mujeren Nueva York. Fueron miles de mujeres las que se atrevieron a salir a las calles exigiendo algo que hoy nos parece básico: igualdad. Ese acto de valentía no fue aislado. Un año después, en 1910, sucedió algo que cambió el curso de la historia.
Clara Zetkin: La idea que emocionó al mundo
Durante la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, Dinamarca, una mujer alemana llamada Clara Zetkin propuso algo revolucionario: crear un Día Internacional de la Mujer que fuera celebrado en todos los países.
La propuesta fue aprobada unánimemente por más de 100 mujeres de 17 países diferentes.
Lo increíble es que Zetkin no estaba proponiendo una “celebración festiva”. Era un llamado a la acción, un día para que las mujeres de todo el mundo se unieran bajo un mismo propósito: exigir derechos.
Hoy, me inspira profundamente cuando pienso en el legado de mujeres líderes en el mundo como Clara Zetkin que decidieron cambiar la historia. Porque el 8M es, ante todo, un homenaje a las valientes como ellas.
1911: El Primer Día Internacional y la Marcha de un Millón
El 19 de marzo de 1911 se celebró el primer Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Lo que pasó fue abrumador: más de un millón de mujeres se manifestaron en las calles de Alemania, Austria, Dinamarca, Suiza y Estados Unidos, exigiendo:
- Derecho al voto
- Derecho a ocupar cargos públicos
- Derecho al trabajo sin discriminación
- Derecho a la formación profesional
- Fin de la explotación laboral
Pero la historia no termina en celebración. Ese mismo año, en Nueva York, ocurrió una de las tragedias más oscuras de la era industrial: el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist el 25 de marzo de 1911.
El Incendio Triangle: Cuando la lucha costó vidas
Mientras las mujeres se manifestaban pidiendo mejores condiciones de trabajo, 146 trabajadores (la mayoría mujeres jóvenes, algunas menores de edad) murieron en un incendio porque los dueños de la fábrica habían bloqueado las salidas de emergencia para evitar que los trabajadores tomaran descansos no autorizados.
Las mujeres murieron por exigir lo que hoy consideramos derechos básicos. Eso es lo que significa conmemorar el 8 de marzo: recordar que la igualdad no fue un regalo. Fue conquistada con sangre, sudor y valentía. Este es el verdadero origen de la fecha. No es una celebración. Es un acto de resistencia y memoria.
1917: “Pan y Paz”, así se fijó la fecha
Durante la Primera Guerra Mundial, Rusia estaba colapsando. Los hombres morían en las trincheras mientras las mujeres luchaban por mantener a sus familias con hambre y escasez.
El 23 de febrero de 1917 (según el calendario juliano que usaba Rusia en ese momento), las mujeres rusas salieron a las calles bajo un lema simple pero poderoso: “Pan y paz».
Las mujeres exigían alimento para sus familias y el fin de la guerra. Los trabajadores de las fábricas metalúrgicas se les unieron. La policía intentó dispersarlas, pero fue demasiado tarde. El movimiento creció y creció hasta convertirse en la Revolución de Febrero, que derribó al Zar Nicolás II.
De febrero a marzo: el calendario gregoriano
Aquí está la clave del misterio: el 23 de febrero en el calendario ruso era el 8 de marzo en el calendario gregoriano (el que usamos en occidente). Cuando las Naciones Unidas oficializó la fecha en 1975, eligieron el 8 de marzo para honrar precisamente ese momento revolucionario de 1917 cuando las mujeres rusas se levantaron y cambiaron la historia.
Por eso el 8M no es una celebración cualquiera. Es el aniversario del momento en que mujeres ordinarias hicieron algo extraordinario: derribaron un imperio con sus manos, exigiendo igualdad, dignidad y paz.
Y lo más sorprendente: ganaron. El gobierno provisional que tomó el poder tras la caída del zar reconoció el derecho al voto para las mujeres rusas. La rebelión funcionó.
1975: Cuando el mundo reconoció oficialmente la Lucha
Pasaron 58 años desde la revolución rusa de 1917 hasta que las Naciones Unidas dijera: “Esto es importante. Todos lo debemos conmemorar”.
En 1975, durante el Año Internacional de la Mujer, la ONU formalizó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, proclamándolo oficialmente en 1977 a través de su Asamblea General.
Fue un reconocimiento tardío, pero necesario. Por fin, el mundo entero admitía que la lucha de las mujeres por la igualdad no era un asunto de un país, sino de toda la humanidad.
Casi 50 años después… ¿Cuánto ha cambiado?
Honestamente, siento que hemos avanzado mucho. Las mujeres votan, trabajan, dirigen empresas, gobiernos y organizaciones. Pero la batalla no ha terminado.Según datos recientes de la ONU:
- Casi 10% de las mujeres viven en pobreza extrema
- En 113 países, una mujer nunca ha sido jefa de Estado
- Alrededor de 736 millones de mujeres han sufrido violencia física o sexual
Por eso, el 8 de marzo no es un día para celebrar con regalos materiales (aunque, si queremos conmemorarlo de esta manera, aquí en mi familia Enviaflores siempre estamos listos para enviar regalos que expresen lo que sentimos por esas mujeres especiales en nuestras vidas). Es un día para reflexionar, actuar y seguir luchando.
¿Cómo conmemoramos el 8 de marzo?
Aquí es donde quiero ser honesta contigo, como lo haría mi amiga. Muchas marcas, muchas empresas, hemos contribuido a “comercializar” el 8M como si fuera un día más para comprar cosas. Pero eso no es lo que significa el 8M.
No se celebra. Se conmemora.
Eso no quiere decir que no puedas mostrar tu amor o admiración por las mujeres en tu vida. Significa que lo hagas con intención, con conciencia y sabiendo que estás honrando una lucha que costó vidas.
Maneras auténticas de conmemorar el 8M
- Escucha a las mujeres en tu vida. Pregunta a tu mamá, hermana, amiga, colega: ¿cuál es su experiencia? ¿Qué luchas enfrenta? ¿Cómo podemos apoyarla?
- Aprende sobre mujeres que te inspiren. Dedica tiempo a leer sobre mujeres que hayan marcado la diferencia. Como dije antes, una mujer que inspire puede cambiar tu perspectiva sobre lo que se puede lograr.
- Apoya proyectos liderados por mujeres. Si conoces a alguien lanzando un negocio, una iniciativa social, o persiguiendo un sueño, apóyala. Compra sus productos, recomiéndala, sé su red de apoyo.
- Informa a otros. Habla sobre el tema. Haz conscientes a otros de por qué el 8M importa. La igualdad de género no es responsabilidad solo de las mujeres; es de toda la sociedad.
- Reconoce la violencia y la desigualdad que persisten. No mires para otro lado. Si conoces a alguien sufriendo discriminación, violencia o abuso, habla. Reporta. Apoya.
Si decides enviar un regalo… Hazlo significativo
Ahora bien, si quieres enviar un regalo el 8M para expresar tu admiración por una mujer especial en tu vida, yo te sugiero que sea algo que transmita el verdadero mensaje: apoyo, resistencia, fortaleza y amor. Aquí hay algunas ideas que reflejan eso:
- Flores que hablan de fortaleza. Los ramos naturales son un clásico, pero el verdadero regalo es el gesto: decirle “admiro tu fuerza, tu coraje y tu presencia”. Las flores son hermosas, pero lo que las hace especiales es lo que significan.
- Algo para su bienestar. Porque la resistencia también es autocuidado. Un certificado de regalo que incluya algo relajante, o una canasta de licores para regalo para que se permita un momento de descanso. Porque en un mundo que exige tanto de las mujeres, el descanso también es un acto revolucionario.
- Algo personalizado. Un regalo personalizado con un mensaje que tú escribas es infinitamente más poderoso que cualquier cosa comprada a granel. Dile exactamente por qué la admiras.
- Algo que dure. Un peluche de regalo o una planta a domicilio son cosas que permanecen, que la acompañan, que le recuerdan cada día que hay alguien que la valora. Eso importa más de lo que crees.
El 8 de marzo es un día para recordar que las mujeres que hoy disfrutan de derechos no lo hicieron porque alguien fue amable con ellas. Lo hicieron porque se levantaron, exigieron, protestaron y a veces, pagaron con sus vidas.
No celebres el 8M. Conmémoralo. Actúa. Reflexiona. Y sigue luchando por un mundo donde la igualdad no sea un sueño, sino una realidad para todas.
Y si en ese camino quieres expresar tu amor y admiración por las mujeres en tu vida a través de mi familia Enviaflores, aquí estamos. Porque en el fondo, eso es lo que hacemos: ayudarte a expresar tus sentimientos en cada ocasión que importa.
Con cariño, Andrea 💕
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Con cariño, Andrea de enviaflores
